Evolución cautelosa hacia la adaptación al EEES Jesús Martín Vaquero Dpto. Matemática Aplicada Universidad de Salamanca Keywords Espacio europeo de educación superior, tecnologías de la información y la comunicación, Castilla y León. Nos encontramos en un momento evidente de evolución en las Universidades españolas. En aplicación del llamado Proceso de Bolonia se están dando los pasos necesarios para que en el próximo curso 2008/09 se puedan ofrecer ya nuevos títulos de Grado por parte de las universidades españolas, según establece el Real Decreto 1393/2007 que regula la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales para adaptarlas al denominado Espacio Europeo de Educación Superior. Han sido 207 nuevos títulos de grado los que se han presentado en una primera convocatoria, la mayor parte ofertados por universidades privadas, aproximadamente el 64% de los nuevos planes; de hecho el 70% de las públicas no han presentado ningún título nuevo en esta primera fase, y algunas de las Universidades con más alumnado apenas han presentado nuevas titulaciones, o no lo han hecho en absoluto en casos como los de la Autónoma de Madrid, la de Barcelona, las andaluzas o la Complutense. Una posible explicación es que las que tienen más alumnado y docentes, por tanto, necesitaban de un mayor consenso y no han tenido tiempo de lograrlo. Sin embargo, otra posible explicación a esos datos también se puede escuchar en conversaciones que se producen a nivel más local, como sucede en la modesta Escuela de Béjar, donde nos encontramos. En esta Escuela también se ha procedido a un cambio de planes no hace mucho (como en otros muchos lugares de España), el nuevo plan lleva funcionando únicamente desde el año 2001 y ya hace tiempo sabemos que tiene fecha de caducidad. Quizás por eso, entre algunos de los profesores más experimentados y que elaboraron los nuevos títulos, se observa cierta cautela en la adaptación al espacio europeo y prefieren retrasar el cambio hacia el final, para cuando se tengan más referencias del proceso en otros centros. Esta cautela se prolonga en otros aspectos relacionados con las nuevas tecnologías. Se puede observar que desde hace ya cierto tiempo, bastantes profesores Utilizan sus páginas web (cada vez más) para colgar ejercicios, tipos de exámenes, información sobre sus asignaturas, tutorías, etc. Recientemente se está empezando a usar moodle por parte de algunos de nosotros. Esta herramienta permite hacer todo lo dicho anteriormente, con la ventaja de que el acceso queda restringido a los alumnos matriculados en las asignaturas del profesor que lo utiliza, o a conocidos a los que se les ha permitido entrar. Es cierto que la propia Universidad de Salamanca permite la expansión de estas nuevas tecnologías ofreciendo cursos de Dreamweaver, Moodle, …, sin embargo, no es menos cierto que en muchos casos es el “boca a boca” lo que más ayuda. Y es que muchos profesores prefieren saber lo que puede dar de sí, lo que puede ofrecer una de estas nuevas tecnologías, antes de comenzar a trabajar sobre ellas, que requiere cierto tiempo y esfuerzo y que, como no puede ser de otra forma, sale o bien de tu tiempo libre, o bien del dedicado a la investigación. Si bien somos docentes tanto o más que investigadores, lo cierto es que en la actualidad, para poder obtener las evaluaciones y habilitaciones, para poder conseguir una estabilidad laboral así como para promocionar, es importantísimo tener un currículum investigador amplio, con numerosas publicaciones que aparezcan en el Journal of Citation Reports, con muchos congresos internacionales, con proyectos de investigación, etc. Es evidente que todo ello es fundamental para poder evaluar a un profesor de Universidad, pero también es cierto que resulta más sencillo poder juzgar de una forma más objetiva estos datos. Por el contrario, da la impresión que el Ministerio y/o la ANECA realizan la evaluación de la parte docente bien por el número de créditos/años de docencia y ligeramente por las evaluaciones de los alumnos, que no es algo demasiado fiable y objetivo (y menos si tus asignaturas son de Matemáticas, en centros donde los alumnos no sienten demasiado entusiasmo por ellas). Para ser profesor te tiene que gustar tu especialidad y la enseñanza en general, necesitas motivación y tienes que encontrarte cómodo con los alumnos y tus asignaturas. Pero, hay que ser prácticos y, dado que en la actualidad se le da prioridad a la parte investigadora, es complicado implicarse activamente en la enseñanza con las nuevas tecnologías y centrarse en la adaptación al espacio europeo, máxime cuando los alumnos no necesariamente lo entienden y aprecian. Para poner un ejemplo, los alumnos de esta Escuela están empezando a utilizar moodle, cuando se les dio la posibilidad de comenzar a trabajar con esta herramienta, y hubo entonces bastantes que se interesaron; sin embargo su participación es relativamente reducida, no intervienen prácticamente en los foros y, además, su interés está decreciendo y, tras la novedad, da la impresión de que entran menos. Algunos tampoco parece que conozcan las páginas web de los profesores y, en algún caso más concreto, no tienen claro como contactar con ellos por e-mail (también es cierto, que en ocasiones desconocen dónde se encuentra el despacho del Profesor). Todo esto a pesar de que se repiten los enlaces en clase y que se pueden obtener por las páginas web de la Escuela y del Departamento. Mi conclusión, que si no me equivoco se parece a lo que piensan algunos compañeros con los que hablo, es que sólo quedan dos años hasta el 2010, y es perfectamente posible que para entonces funcionen los nuevos Títulos de Grado, sin embargo, es bastante posible que el cambio en la mentalidad, en el formato de las clases, de los seminarios, las tutorías, o de las restantes herramientas que se empleen, no se dé de golpe y la evolución probablemente va a ser relativamente lenta. Además, muchos profesores esperarán hasta ver cómo funcionan las nuevas tecnologías antes de empezar a utilizarlas. Aún queda mucho para que su uso sea extendido y sería necesario que los alumnos lo demandaran más y que el Ministerio lo valorara de otra forma para que el esfuerzo tuviera una mayor recompensa.
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