Mi no muy brillante experiencia como profesor de E-Learning universitario Juan Núñez Valdés Departamento de Geometría y Topología Facultad de Matemáticas. Universidad de Sevilla
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Resumen En este artículo se comenta la experiencia del autor como docente en el E-Learning universitario. A pesar de reconocer sus ventajas, el autor, por las razones que expone, no está por el momento totalmente convencido de que este nuevo método de enseñanza sea la panacea que arregle la multitud de problemas que actualmente acosan a la enseñanza universitaria. Abstract In this paper, the author reports his teaching experience in the university E-Learning. In spite of recognizing its advantages, he exposes some personal reasons for not being really convinced that this new method of teaching is the panacea for solving the lots of problems which has nowadays the university teaching. Keywords Plataformas de formación online, docencia en ciencias experimentales, tecnologías de la información y la comunicación, espacio europeo de educación superior, Andalucía. Como resultado de mi (humilde) participación activa en el Proyecto MEL ("E-Learning de las Matemáticas en las Universidades Españolas: Tendencias tecnológicas emergentes y adaptación al nuevo Espacio Europeo de Educación), liderado entre otros por los profesores Ángel A. Juan y María Antonia Huertas, de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), participación limitada a haber respondido un pequeño cuestionario (eso sí, con sumo placer, más que por el interés, por la curiosidad que despiertan en mí estos temas) sobre diversas cuestiones relacionadas con el contenido del Proyecto, como fueron mi experiencia en la adaptación de mis asignaturas al Espacio Europeo de Educación Superior, uso de software matemático/estadístico en mi docencia, uso de entornos de aprendizaje online (Moodle, WebCT, etc.) como complemento a la formación presencial, enfoque de mis asignaturas y/o contextualización de las mismas en el marco del plan de estudios de la titulación e incorporación de recursos de Internet y/o de recursos en inglés en mis asignaturas, los citados profesores Juan y Huertas, han tenido la gentileza de invitarme, al igual que al resto de compañeros que también respondieron a ese cuestionario, a escribir este pequeño artículo a fin de ser publicado en el portal Web del Proyecto, como "best practices". Ni que decir tiene que en aras de la curiosidad antes aludida, he aceptado con mucho gusto, al tiempo que agradecido, esa posibilidad que se me brinda, redactando las líneas que siguen a continuación. El objetivo principal del artículo, aparte atender a la invitación antes comentada, es el de mostrar mi no excesiva, por una parte, y mi no muy convencida, por otra, experiencia en E-Learning como profesor del Departamento de Geometría y Topología, en la Facultad de Matemáticas de la Universidad de Sevilla, durante el pasado curso académico 2006-07 y el actual 2007-08. Para empezar, quisiera decir que si tuviese que calificar con un único adjetivo mi opinión sobre esa experiencia, quizás emplearía como más apropiado el calificativo “insatisfecho”, por las razones que a continuación intentaré explicar. Estas razones dependen de varias variables, como pueden ser mi limitada formación personal en el tema, los a mi entender, escasos cursos de formación que se nos han ofrecido al profesorado para adquirirla, la prácticamente inexistente participación del alumnado en esta actividad, la concepción personal de la enseñanza que se tiene en el entorno de trabajo en el que yo me desenvuelvo, que coincide con la mía propia, y algunas otras más que iremos enumerando a medida que vayan surgiendo, de forma natural, en los temas tratados. En principio tengo que decir que mi centro de trabajo, en mi opinión, es bastante conservador en el tema de la docencia, aparte de que en un elevadísimo porcentaje, la única que se imparte es la tradicionalmente denominada como presencial. La edad media de su profesorado, sin ser tampoco excesiva, sí es cierto que rebasa ampliamente la que tienen actualmente los profesores más jóvenes, egresados del mismo, de los últimos diez años. Por otra parte, es sabido que, de forma natural, los docentes (entre los que naturalmente me incluyo), tienden a impartir sus clases con las técnicas y recursos metodológicos con los que a ellos se las impartieron, y huelga decir que no sólo las palabras más recientemente aparecidas de “plataforma, virtual, foro (en el sentido que aquí se le da), chat o webquest” , por ejemplo, sino que ni siquiera las ya totalmente habituales (aunque no tan antiguas) de “ordenador, transparencias, diapositivas, presentación, cañón, procesador, base de datos”, etc, formaban parte de la “jerga” empleada por sus profesores, de los que incluso algunos de ellos han pasado a ser ahora compañeros. Por todo ello, no es ilógico pensar que la mayoría de mis compañeros docentes ven con incertidumbre todas las técnicas de enseñanza no tradicional, incluidas éstas más recientes que ahora se propugnan por la incorporación de los estudios en España al nuevo ámbito de Educación Europeo, y, aunque sin deslegitimarlas ni oponerse frontalmente a ellas, guardan un significativo respeto a su puesta en práctica y adaptación. Deseo recalcar, no obstante, que ésta es simple y llanamente una impresión personal. Seguro que no faltarán compañeros en decirme que estoy equivocado, y de hecho, ya me lo dicho en más de una, y de dos ocasiones en nuestras conversaciones particulares sobre el tema, pero, insisto, es mi opinión y como tal, aún a riesgo de que pueda ser equivocada, quiero que quede reflejada. Todo esto explicaría, pienso, el hecho de que todas estas nuevas técnicas y recursos de enseñanza, objeto de estudio en el Proyecto anteriormente aludido, no hayan cuajado de una manera, digamos, consistente, en la enseñanza que actualmente se imparte en mi Facultad. Y ello, a pesar de que es cierto, y como ahora también comentaré e incluso sucede en mi propio caso, casi todas las asignaturas de la licenciatura disponen de una plataforma virtual que el alumnado puede utilizar (si bien, no es muy frecuente esta utilización por su parte hasta el momento, salvo que se les exija de forma obligatoria, cosa en la que, por el momento, estoy en absoluto desacuerdo), y a que el empuje de los compañeros más jóvenes, y por tanto sin las ataduras de todo tipo de los no tan jóvenes, va haciendo que cada vez con mayor frecuencia todos empecemos a hacer uso de ellas e ir incorporándolas, en mayor o menor medida, dependiendo de cada cual, en la planificación de nuestras asignaturas. Bien, pues, una vez hecho este comentario de tipo personal, me gustaría pasar ya a contar mi propia experiencia en el tema, que, obviamente, está condicionada por las consideraciones generales anteriormente indicadas. Como entiendo que hay varios temas a tratar, comenzaré en primer lugar por aquéllos cuyo tratamiento sea más corto, por las razones que se indiquen. Ante todo debo decir, para fijar la situación, que, por una parte, mi edad se acerca ya a la siguiente decena, pasado el medio siglo, y que por otra, tanto durante el pasado curso 06-07 como en el actual 07-08, yo imparto las siguientes asignaturas: “Geometría Local de Curvas y Superficies”, troncal y obligatoria, cuatrimestral (1º Cuatrimestre) de tercer curso, y “Grupos de Lie”, optativa y cuatrimestral (2º Cuatrimestre) de quinto curso, ambas de la Licenciatura en Matemáticas. También imparto la asignatura “Matemáticas II”, troncal y obligatoria, anual de 2º curso de la Licenciatura de Química, así como otras dos asignaturas más, de Libre Configuración (la primera de ellas por equivalencia) destinadas a alumnos de segundo ciclo de la Facultad de Matemáticas: “Metodología del Álgebra y la Geometría en la Enseñanza Secundaria” y “Introducción a la Matemática Discreta y Aplicaciones”, así como también y ya finalmente, el curso titulado “Matemática Discreta y Teoría de Lie”, perteneciente al Máster de “Estudios Avanzados en Matemáticas” (con Mención de Calidad). Como uno puede fácilmente imaginarse a la vista de esa amplia relación de asignaturas, en todas ellas comparto docencia con otros compañeros del Departamento. Pues bien, con respecto a la utilización de recursos de Internet en estas asignaturas, tengo que confesar que yo no he sido aún capaz de incorporarlos. Sí es cierto que, lógicamente, tanto en la Bibliografía recomendada como en mis explicaciones, sugiero la posibilidad de visitar determinadas páginas web sobre algunos temas, pero a esto se limita mi utilización de este recurso. Y otro tanto puede decirse del uso de software matemático/estadístico en mi docencia. En cuanto a la utilización de recursos en inglés, nada por el momento. Que yo conozca, actualmente sólo se imparte una única asignatura en mi Facultad en ese idioma, aunque también es cierto que la propia Universidad nos ha pedido ya a todo el profesorado que de forma voluntaria se intente incrementar notablemente este número para el curso que viene. Con referencia a la adaptación de mis asignaturas al nuevo Espacio Europeo de Educación tengo que comentar que ya desde el pasado curso todas las Programaciones de las asignaturas de la Licenciatura se confeccionan siguiendo las Guías Docentes publicadas al respecto por el correspondiente Vicerrectorado de mi Universidad. Como “novedades” respecto de las Programaciones tradicionales, se detalla para cada asignatura el temario dividido por semanas, así como el peso que van a tener en la calificación final las diferentes actividades que el alumno debe realizar para la superación de la asignatura. También aparecen una serie de objetivos generales, particulares y competencias de la asignatura, que en principio se cumplimentan, sin echarles después excesiva cuenta. Es en el tema del uso de entornos de aprendizaje online (Moodle, WebCT, etc.) en el que mi experiencia y participación quizás sea mayor, si bien y en honor a la verdad he de confesar que es más bien por el empuje y arrastre de otros compañeros que por propia iniciativa. Actualmente, mi Departamento dispone de una única plataforma Moodle, administrada por un compañero del mismo, en la que se incluyen todas las asignaturas que imparto, excepto la del Máster [1]. Mi universidad también nos ha ofrecido la posibilidad de utilizar WebCT para ello, y de hecho, parece ser que desea exigir la obligatoriedad de esa utilización a partir del próximo curso, si bien nosotros, por razones de antigüedad y personales del administrador, estamos haciendo sólo uso de la primera. Como acabo de comentar entonces, todas mis asignaturas, excepto el curso de Máster, están incorporadas a una plataforma virtual Moodle, a la que puede accederse en [1]. Como datos más relevantes diré que para cada asignatura, el alumno puede encontrar en esa plataforma el temario correspondiente, dividido por temas, de forma que para cada tema se cuelgan un breve contenido teórico, la presentación habitual de clase, una relación de problemas para resolver, una relación de problemas ya resueltos, unas hojas con las soluciones de los problemas propuestos, una relación de trabajos a realizar, y el contenido de los Seminarios referentes a ese tema, que se imparten por separado, y todo esto, con carácter general. Como añadidos particulares a algunos temas, el alumno también puede encontrar la descripción de recursos y herramientas algorítmicas a utilizar en el tema (como unos apuntes de los programas MATLAB o SPSS, por ejemplo), o bien las mismas relaciones antes citadas, pero correspondientes a cursos anteriores, a fin de que éste pueda manejar más material relacionado directamente con la preparación de ese tema, Finalmente, en esa plataforma, el alumno puede encontrar también algunos aspectos generales relacionados con la asignatura, como pueden ser un calendario de las fechas más notables (exámenes, presentación de trabajos, etc) , un tablón de anuncios, un apartado para consultar sus calificaciones y también una relación de actividades, tales como Chats, Foros, Recursos, Tareas, etc. El contenido de la plataforma se completa también con dos actividades de formación: una destinada a los alumnos (moodle para estudiantes), donde se le instruye al alumno en los conocimientos necesarios para desenvolverse con soltura lo largo de esta plataforma, y otra similar, destinada al profesorado (moodle para profesores). Pues bien, para terminar, creo que lo anteriormente reseñado muestra cuál ha sido mi experiencia en el, entiendo, novedoso campo del E-Learning y las reticencias que por razones que podríamos denominar “atávicas” todavía yo mantengo al respecto. Supongo que como todas las cosas, el paso del tiempo irá haciendo que se consoliden las nuevas tecnologías, no sólo en este campo de la enseñanza, sino en cualquier otro de la vida en general, y lo que hoy pueda parecer extraño o revolucionario, no dejará de ser en el futuro una práctica habitual más. Pero actualmente estamos donde estamos y, como he querido dejar reflejado, yo, particularmente, no estoy muy convencido de estas innovaciones y sobre todo, mucho menos de que se nos impongan y además, en la forma en la que se nos quiere hacer. Supongo que voy a contracorriente y además, imagino que en el Portal en el que aparece este artículo aparecerán muchos más, probablemente y a diferencia de éste, ensalzando las virtudes de estas nuevas técnicas, pero a mí se me ha pedido una opinión personal y, consecuente con mis ideas, la acabo de exponer. Referencias [1] website: http://geotopo.us.es/moodle (Plataforma virtual del Departamento de Geometría y Topología de la Facultad de Matemáticas de la Universidad de Sevilla)
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